Mi vida empieza hoy
Una noche diferente. Fueron muchas las noches en las que me preguntaba por qué, era mucha la ocasión en la que dentro de mí esa fuerza me empujaba a creer en algo superior, en algo que llegaba dónde la razón no alcanzaba. Era frecuente esa certeza de creer en algo que sentía evidente.
Mi vida empieza hoy. Cuando la muerte llega y arrasa, cuando el terreno deja de ser fértil porqué esa persona se fue, porqué su destino lo eligió. Decidió irse para no volver, decidió dejar el vació, decidió marcar la diferencia. Siempre la marcó, la marcó en esa incomprensión mal comprendida, en esa habladuría quizá cierta, aunque yo nunca la quise. No quise mirar a fuera, porqué nuestro mundo era sólo nuestro. Quizá ese no sea el mejor camino, pero por hoy, es el existente.
En mi presente, en mi ser, en mi. La sala queda vacía… Ese espacio que se llenaba de ti hoy se llena de amigos. Se llena de charlas certeras, se llena de personas que te quieren y que te dicen que la vida sigue… y verdaderamente, siempre ha seguido. Quizá la vida simplemente te pone el bolero...
Mi vida empieza hoy, en éste rompecabezas. Es esta sensación de volver a montar el puzzle, de volver a la rayuela. De creer y sentir en ese cielo que siempre pinté a mi manera. Nunca puedes dudar del destino, él tiene la baraja. Las personas se van, quizá sólo lo hagan en ese sentido básico e independiente. La muerte existe para renovar lo viejo.
Mi padre siempre me decía “deja que tu alma vuele libre por los jardines de la confianza en algo superior que te lleva”. En eso estoy ahora que no está, en asumir que ahora sólo la libertad existe. Con la carretera desierta, con los carriles de buffet libre. Puedes estacionar a la derecha, seguir sintiendo que todo es injusto y que ojala hubiese salido de otra manera. Tan joven, tan débil… No pudo ser nada más de lo que es.
Asume desde la grandeza, desde la objetividad. Piensa siempre en qué la que elijas será la mejor de las maneras. Cruzó la frontera en un viaje sólo de ida. Descansarás lejos cómo si nada de esto nunca hubiese pasado. Me mirarás desde tu cielo y yo seguiré con los pies en la tierra. Mi luz seguirá brillando, esa fue siempre mi diferencia. Lo fue para ti, lo es para el resto.
La vida pasa en la tarea de su propio pasar. Y aquí cerca, mi mundo todavía rueda. Y en este final que, para mí, no es más que un hasta luego… mis palabras restan. Restan en ese deseo de llegar a ti allí dónde estés, apoyando tu nueva vida, contigo siempre alzando el vuelo.
Siéntete libre, siéntete lleno. Siempre habrá lugar para el recuerdo. Y quién sabe… dicen que nadie vuelve del mundo de los muertos. Sin embargo… tú lo sabes bien… yo siempre creí que serías eterno…
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Que començi, Loulou, que t'oblidis de coses, que vagis, com sempre, a mil, que gaudeixis de tot i que avançis com sempre.
ResponderEliminarI continua escrivint, que ho fas molt bé
Jo confio en tu
Vanessa