martes, 10 de noviembre de 2009

No es lo que te pasa si no cómo lo manejas...

“No sé que ha passat avui, no sé perquè aquest sentiment de decepció, no sé perquè diuen que toques fons per tornar a pujar. Avui és un dia d’aquells en els que tot comença a desmuntar-se, com les fitxes del dòmino...Creia que les persones que t’estimen hi són quan les necessites. Creia que una mà amiga sempre es feia present, creia que tot i les adversitats, en moments així aquesta gent aixecava el cap i veia que potser era vital, més que necessària.

Avui he descobert que potser si que la soledat és un punt a tenir en compte. Dol profundament pensar que tot anirà bé mentre tot el que creus es desmorona. Fa veritable mal sentir que res del que creus és cert i potser la culpa és simplement de l’home, del fet de pensar que amb la voluntat i el desig pots moure muntanyes. Som tan indefensos, tot és tan gran al voltant i és tanta aquesta sensació... perdre als que estimes, aquesta és la qüestió. Avui he sentit la decepció a la part més fonda de mi. Només voldria saber com canviar-la...”

Aquests darrers paràgrafs són realment profunds, d’aquelles coses que contradient a Bécquer, escrius quan sents, escrius a raig, sense parar, i sense parar-te a pensar que potser només són tonteries o fruit d’un moment confús, d’un moment de dolor, d’un estar en el que ets, fora de tu. I això ens passa molts cops a la vida. Fins i tot a la tele passa! Avui estava veient Ventdelplà, i en Monràs, formós empresari adinerat i capaç de portar un vaixell en la més gran de les tempestes ha dit una frase més o menys així “ Sempre m’havia sentit capaç, sempre havia cregut en mi, en les meves possibilitats i en el terme de que amb la meva fe, jo podria moure muntanyes. I en aquesta ocasió, per primer cop, sento que potser no ho podré fer”

Què fer en aquests moments? Com agafar-te les coses? Com fugir de la idea de que la realitat és només una il·lusió? M’agradaria respondre a això compartint amb vosaltres un dels millors poemes, per mi, de Martí i Pol:

ARA MATEIX

Ara mateix enfilo aquesta agulla
amb el fil d’un propòsit que no dic
i em poso a apedaçar. Cap dels prodigis
que anunciaven taumaturgs insignes
no s’ha complert, i els anys passen de pressa.
De res a poc, i sempre amb vent de cara,
quin llarg camí d’angoixa i de silencis.
I som on som; més val saber-ho i dir-ho
i assentar els peus en terra i proclamar-nos
hereus d’un temps de dubtes i renúncies
en què els sorolls ofeguen les paraules
i amb molts miralls mig estrafem la vida.
De res no ens val l’enyor o la complanta,
ni el toc de displicent malenconia
que ens posem per jersei o per corbata
quan sortim al carrer. Tenim a penes
el que tenim i prou: l’espai d’història
concreta que ens pertoca, i un minúscul
territori per viure-la. Posem-nos
dempeus altra vegada i que se senti
la veu de tots solemnement i clara.
Cridem qui som i que tothom ho escolti.
I en acabat, que cadascú es vesteixi
com bonament li plagui, i via fora!,
que tot està per fer i tot és possible.

Potser només m’enganyi constantment, potser res del que crec viable pugui arribar a ser-ho. Potser només hauria d’enfocar-me en allò que una vegada vaig escriure... “el món canvia i nosaltres tenim por al canvi”. Però per què? Per què els canvis no poden ser a millor? Per què la pèrdua sempre s’entén com a fi? Tal vegada no seria millor tornar a creure? Tornar a pensar que a vegades, els mals moments et juguen males passades... Tal vegada, no seria millor tornar a creure que tot està per fer i tot és possible...?

Podria allargar-me molt més en aquest text, podria no parar d’escriure només per creure una vegada més que el que més desitjo arribarà a port... però potser que simplement deixi en aquesta ocasió que parlin les paraules del poeta, que d’una vegada assentem els peus a terra, enterrem el que no ha sortit bé, i ens proclamem hereus d’un temps de dubtes i renúncies, sí... però d’un temps que queda enrere, com una simple batalleta perduda però mai com a una guerra. Sé que tot és possible. Posem-nos dempeus altra vegada i continuem la lluita, perquè com deia el mite, “si tienes un porqué lo sificientemente grande, podrás encontrar el cómo” Centrem-nos en això i oblidem la resta.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Cruzado / Paralelo

Hoy ha sido un día muy intenso. De hecho, los últimos días han sido muy intensos. Emociones diversas, sensaciones nuevas, reflexiones extrañas, ideas que no me gustan, decisiones que no sé cómo llevo. Pero aún así, creo que en los últimos tres días mi mente ha dado un giro importante, aunque os suene un poco raro por lo poco o lo mucho que pueden ser tres simples días...

Esta mañana he asistido a otra de las clases de PNL y me gustaría compartir con vosotros algo de lo que he aprendido. Hoy hemos reflexionado acerca de las creencias, las presuposiciones, el lenguaje, y la gestión de la relación entre pensar y decir. Todo ello ha surgido a raíz de un juego, el “Cruzado o Paralelo”. El juego consiste en sentar a varias personas en circulo e ir pasando un objeto con las manos de uno al otro. Hoy han sido dos rotuladores, uno azul y otro rojo. La gracia está en saber si lo pasas en “cruzado” o en “paralelo”. Todos observábamos al iniciador de la ronda: manos en paralelo, rotuladores alineados... paso al jugador dos. Éste cruza los brazos uno encima de otro, como en una cruz y menciona “cruzado” o “paralelo”. Claro, hasta aquí al idea es entender cuando es cruzado en forma y cuando es paralelo, pero llega un punto en que no sé cuando es cruzado y cuando paralelo, la forma de las manos no tiene relación alguna con la palabra, el tono de voz no cambia, qué es lo que pasa para que yo piense “me pasa lo rotuladores en cruzado” y la persona me diga “pues no, para mi esto es paralelo”. Hasta aquí el juego es como un reto de averiguar cuál es el truco, cuál es la estrategia. Cuando son varias las rondas y algunos ya ven de qué se trata el secreto, otros realmente se cabrean porque no lo perciben y sus cerebros se centran en la presuposición. Serán las manos? La posición de los rotuladores? Una sonrisa? Un movimiento de ojos? Estamos tan centrados en eso que no vemos más allá. Y el truco está en las piernas!!

La clave de todo eso es simple: Nuestro cerebro se busca todos los sistemas para entender ¡qué leches está pasando! Y muchas veces, sobretodo en situaciones problemáticas, en enfoque del tema no es correcto: nos centramos sólo en un punto, blanco o negro. No vemos más allá, no lo miramos desde lejos, no pensamos en otras de las muchas posibilidades de enfoque. De hecho, esta última afirmación es la que relaciono con lo que he mencionado antes. A veces nos pasan muchas cosas, muchas vivencias, muchos momentos en los que no acabamos de entender el por qué. Por qué me responde alguien así? Por qué eso no salió de tal forma? Por qué mi amiga se molesta? Por qué nadie me entiende? Por qué no sé expresar lo que siento? Por qué no comparte esa idea conmigo? Por qué por qué por qué. Las cosas suceden y el cerebro no para de dar vueltas al mismo tema. No somos capaces de disociarnos del evento y seguimos con la “rayada” mental, no aprendemos a pulsar el botón de stop. Y pulsar ese botón es algo mucho más sencillo de lo que creemos.

De hecho, si pensamos acerca de lo que nos sucede de determinada manera es porqué así lo elegimos. Todas nuestras vivencias de vida nos crean una especie de mapa mental, algo como un circuito de conexiones que se sustenta en las llamadas creencias: ideas, credos que tenemos sobre nosotros mismos, sobre los otros, sobre lo que nos sucede, sobre nuestra sistema operativo, sobre nuestro qué y sobre el cómo. Éstas creencias son distintas entre ellas y una de las diferencias principales es reconocer si una creencias es fija, inamovible, o si podemos variarla.

Cuando una creencia acerca de alguna cosa o sobre nosotros mismos nos preocupa, debemos aprender a gestionarla y a cambiarla. Cuando una creencia nos limita, debemos usar el llamado PENSAMIENTO CRÍTICO y arrancarla de nuestro sistema porqué no nos funciona y además nos limita.

No me sirve de nada creer “Ese asunto se resolverá así” un poco a modo de ley de la atracción. No me sirve de nada creer “yo no soy capaz” o “yo no sirvo” o “ya soy demasiado mayor” o “nunca encontraré pareja”. Es para mi, lo mismo a pensar acerca de los problemas, y sobretodo de las decisiones que no dependen de nosotros. No sirve de mucho creer en el llamado “wishfull thinking” o lo que es lo mismo, ese pensamiento que deseamos que sea así, pero que no es algo que podamos tocar con las manos ni que dependa exclusivamente de nosotros: “Me quiero casar con Cameron Díaz y lo pido cada día al cielo” o “No quiero terminar una amistad o relación” por ejemplo... Eso es cosa de dos. Tu puedes enfocarte al máximo y hacer todo lo posible para conseguir tu propósito, pero debes tener en cuenta que lo tuyo, sólo será el 50% de lo que se decida finalmente.

No hay nada absoluto, por eso voy a usar lo que me es más útil y más práctico en cada momento. Porque ya sabemos que los “problemas” que pueda tener el hombre vienen de la interpretación que él hace de la realidad, de cómo se lo monta todo dentro de su cabecita. Por eso mismo es importante el Pensamiento Crítico, es importante pues darte cuenta de lo que tu crees y de lo que no, de lo que estás dispuesto a aceptar y de lo que no. Es importante tener en cuenta que todo puede y debe ser relativizado. Si no relativizamos, las cosas que creemos profundamente y que no nos son útiles, nos limitan y se tornan inamovibles, se vuelven un verdadero problema imposible de arrancar y una pesadilla constante para el día a día. Coloquialmente hablando, entonces estás bien jodido.

En este punto yo me planteo: por qué no lo reflexionamos? Por qué uno se queda con un tipo de creencias y no con otras? Si todas las creencias están allí fuera pululando? Coge la más útil para ti! Piensa acerca de las cosas de una manera más útil, nada limitante y mucho más práctica. Por eso, piensa a modo de pensamiento crítico: relativiza las cosas y encuentra aquello que verdaderamente te es útil, lógico y cómodo para sentirte bien y para ser más libre, más feliz.

Muchas de nuestras ideas son simples presuposiciones. Creemos que son así, que son ideas ciertas y las tomamos como tal. Y no observamos que quizá, sólo podrían serlo, o no. Debemos aprender a mirar des de otra perspectiva, cambiar el enfoque. Si aprendemos a relativizar y a cambiar de perspectiva, si cambiamos lo que creemos inamovible o inmodificable a otro ámbito, a la posibilidad de que no sea así, anulamos el problema. Hacer este esfuerzo de cambio de perspectiva significa anular el problema. Cambiando esto cambiamos el conjunto de creencias, y quizá, a veces nos hacemos montañas de granitos de arena, quizá deberíamos parar y enfocarnos más en el pensamiento crítico. Qué es más útil para mí? Qué me aporta pensar de esta manera sobre éste tema? De qué me sirve tener ésta creencia? Hay algo que me limite? Cómo puedo cambiarlo para ser más feliz?

martes, 3 de noviembre de 2009

Rubrick, l’holandès

Heu anat mai a Port Aventura? Coneixeu l’atracció Stampida? Jo si, tot un espectacle! Fa dos estius hi vaig tornar a anar, i sense saber ben bé com, allà hi vaig conèixer en Rubrick, tot un personatge! Un noi de trenta quatre anys, viscuts i presents en el registre, però un tros de pa, un somriure tendre i innocent, gairebé d’infant nounat; una mirada clara com el cel, una vida massa intensa potser, una dualitat increïble i alhora, admirable.

En Rubrick i jo vam fer una amistat que potser va més enllà del que és comú, vam aconseguir una connexió d’aquelles que poques vegades a la vida et trobes, vam pujar junts a l’atracció, vam riure moltíssim i evidentment, vam tenir llargues converses al llarg del dia, un dia que per mi serà inoblidable.

No sabria explicar exactament com va anar però sé que va ser una cosa meravellosa. Ell va acostar-se a mi i em va explicar coses fascinants, em va parlar de la seva vida, dels seus somnis, dels seus projectes, de la seva il·lusió de millorar el món, d’ajudar a les persones, però sobretot, em va obrir el seu interior i em va mostrar el seu secret més gran: la seva essència. No he conegut mai a ningú com ell. Ben bé, un personatge de novel·la.

Aquell estiu en Rubrick va viure una situació que potser pocs arribareu a comprendre. Venia d’Holanda a passar només uns dies a la nostra terra, i venia sobretot a oblidar, a trobar-se a ell mateix, a saber què era el que realment volia, que sentia i com podia conduir-ho. Em va explicar que a Holanda havia viscut experiències que sincerament, a mi em van costar de creure. Havia passat tota la vida treballant, havia viscut per ajudar als altres, havia composat diverses melodies. Aparentment era una persona feliç i aposentada, havia après molt de la trentena, però en aquell moment de la seva vida, en aquell parc d’atraccions havia volgut aparcar tot aquest passat i venia a trobar les respostes. En Rubrick va asseure’s amb mi i em va explicar aleshores el seu gran dilema, aquest que us deia, em va semblar impossible de creure.

S’havia enamorat de la Lluna!

Si si... la que tots coneixem i que cada nit ens acompanya. Evidentment això era una cosa impossible, mai podria tenir-la plena a les seves mans...

La meva primera reacció va ser esclatar a riure! La seva mirada va ser de tristesa. Un cop més, ningú l’entenia. Certament vaig preocupar-me en veure el seu rostre i li vaig demanar que m’expliqués més detalls, que em parlés del seu tema.

En Rubrick va agafar-me la mà, va respirar profundament i va pronunciar les següents paraules:

- “Mira Lou, sempre havia desitjat trobar la perfecció, trobar a alguna persona o trobar quelcom capaç de comprendre’m, trobar amb qui crear un món únic on només hi tinguessin cabuda dos subjectes. Creia que mica en mica anava trobant el meu lloc al món, creia en això i mira’m ara... sé que tot el que desitjo és impossible. Avui he vingut al parc perquè a vegades em sento com les atraccions, precisament com l’Stampida. A vegades dins meu hi tinc dos personatges que dialoguen, en Ru i en Brick. Si t’ho hagués d’explicar perquè ho entenguessis et diria que en Ru és el meu amic. En Ru és el meu somriure, és la il·lusió, és la profunda creença de que tot tornarà a funcionar, és el cúmul de la sensació, és la meva plenitud. Tot i això i igual que l’Stampida, també tinc en Brick: ell és el meu foc intern, però és un foc que constantment em crema. És la veu que em diu que tots estan a la meva contra, és la veu que em diu que no confiï, és la veu que sap que mai ningú m’ha estimat realment, i potser no és així, però la veu m’ho diu. És una sensació molt trista i molt dolorosa per mi, no sé com controlar-la i a vegades se m’escapa de les mans.

La veritat és que en aquest punt dins meu alguna cosa havia canviat. La seva cara de dolor em feia mal. Els seus ulls estaven desolats i la seva enteresa començava a desmuntar-se dins dels meus esquemes. Ell però, va seguir parlant.

- “T’he dit que m’he enamorat de la Lluna? Et deu semblat una bogeria! Però bé... per mi és només una manera d’expressar el que em passa des de fa uns mesos. Penso que si pogués tenir la lluna a les meves mans, tot això canviaria. A vegades, sobretot a les nit, estic sol a casa, sento només el silenci i la brisa, miro al cel, tanco els ulls i aleshores penso. Penso que el meu cos es trasllada, que tots els meus músculs reposen, i em sento lluny d’aquesta terra, em sento al costat d’ella, d’aquesta esfera blanca i lluminosa que em recolza quan ningú m’escolta. Sento la seva textura suau i tendre, penso en que potser em mira, penso que al seu costat res pot passar-me, penso que sempre serà perfecte. Però evidentment, a vegades la lluna no és plena i aleshores jo desespero.

En Rubrick estava realment commogut en el seu deliri. Dins seu el debat cada nit

encetava i ell no sabia com fer-s’ho per parar el diàleg. En Ru li deia constantment que tot allò que volgués ho tindria, fins i tot la Lluna si fos necessari. En Ru li projectava un seguit d’imatges i de moments, en Ru li ensenyava tot això com si fos una pel·lícula, Li feia sentir i li feia veure com n’era de màgic adormir-se cada nit al costat de la lluna. Li ensenyava el seu propi cos estirat damunt d’ella, li recordava les llargues converses de matinada, li recordava les emocions més profundes viscudes amb ella... en Brick però també hi deia la seva... li deia “Rubrick per favor! La lluna mai podrà ser totalment plena! T’estàs il·lusionant amb quelcom efímer! La lluna és massa enlaire i tu ets massa petit per arribar-hi, ella és grandesa i a tu sempre t’han sortit malament els grans projectes! Com pots pensar que la lluna, quan és mitja, ho és només per tu? Realment penses que ella agafa aquesta forma per acollir-te millor damunt seu? Vés home... la lluna és universal, és massa llum per a tu sol, tot el planeta sencer l’observa cada vespre! Tota la humanitat hi parla..... Vés home... potser si que, perquè tu ho diguis, la lluna estarà disposada a aguantar-te! És totalment injust que creguis això, ets un egoista

i això que fas no està bé”

Podeu imaginar que després d’això, fins i tot a mi em queien les llàgrimes! Vaig mirar fermament als ulls d’en Rubrick i només li vaig dir quatre paraules: JO CREC EN TU.

La mirada d’en Rubrick va canviar completament. Vaig explicar-li que de molt petita, jo em vaig enamorar del Sol, l’astre rei. Era evident que mai l’obtindria, era evident que cremava massa per ni tan sols acostar-m’hi. Dins meu també hi havia aquests diàlegs entre veus profundes.

En Rubrick semblava no creure’m... Però li vaig dir només una cosa que, almenys per mi, era útil:

“Quan l’amor és més fort que les adversitats, l’esperança i l’esforç poden fer realitat allò que sembla impossible”

L’Stampida va acabar llavors el seu trajecte. En Rubrick i jo ens vam separar en aquell instant, però d’alguna manera, ell era amb mi i jo era amb ell. I així era sempre. Des de llavors, la lluna no sempre és plena i el sol no sempre es deixa veure. Des de llavors, els homes dubten de si mateixos, des de llavors, tots tenim por i tots no sabem cap on enfocar les nostres vides.

En Rubrick em va ensenyar moltes coses, em va mostrar com va aconseguir ser l’enamorat de la lluna, em va explicar com va complir el seu somni. Al poc temps, vaig rebre una carta d’en Rubrick dirigida a la Lluna, una carta que em va fer patir però que alhora, em va fer descobrir molt. Deia així:

“Pes i nit... els teus braços vorejant el meu perfil, les teves carícies a la meva pell, els teus llavis em miren, els teus ulls somriuen. I jo et sento aquí, et sento en la part més profunda de les sensacions, ets com una pulsació constant i tèbia que volteja dins del meu pit. I et sento amb mi, t’observo i sento, sento que t’estimo com poques vegades he arribat a estimar, i m’agrada molt poder sentir tot això, m’agrada acomplir la idea que sempre havia tingut de l’amor i sona estúpid i potser recargolat, però m’agrada haver demostrat que jo tenia raó, que aquest tipus d’amor era possible. Et miro i cada cop tinc més endins aquesta sensació, et miro i no t’enganyaré, sento molta por, sento por al rebuig, sento por a ser vulnerable. Sento por al matí, a saber que aleshores, ja no podrem seguir...”

Tot i això, en Rubrick ha aconseguit canviar les seves sensacions. Segueix en el seu somni, i lluita constantment entre en Ru i en Brick. D’aquella diada, en Rubrick va aprendre que “quan l’amor és més fort que les adversitats, l’esperança i l’esforç poden fer realitat allò que sembla impossible”. I certament... no observeu mai que quan un dia es esplèndid i el Sol brilla, l’endemà el cel es seré i la Lluna és plena? Res és impossible, ni tan sols, estar enamorat de la Lluna.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Com diria la cançó... Ara ja no és hora...

No heu tingut mai la sensació de que “Ara ja no és hora”? Jo l’he tingut molts cops i especialment, tres o quatre vegades en poc temps. Passo el dia de meravella, (o potser alguna vegada, de pena... ja sigui perquè plou o perquè et trobes fatal o perquè s’espatlla la cafetera...) però el que és cert és que sempre tinc ganes d’explicar-lo a les persones que més m’importen, sobretot si parlem d’un dia fantàstic... però a vegades les coses no surten com un vol i aquestes persones no hi són fins l’endemà per la qual cosa la conversa o la trobada ja es dilueix, la situació es posposa fins a l’endemà, o la trucada si és que hi és, es converteix en un “demà en parlem”... i és clar, aquest demà és massa llarg i potser ni tan sols arriba... És en aquestes situacions quan una sensació pot envair-nos i fer-nos pensar en “ara ja no és hora” quan finalment arriba el moment.

Molt probablement més d’un de vosaltres ha sentit això en algun moment, i jo mateixa mentre escrivia aquestes línies he pensat en una de les millors dones que he conegut, una dona que ofereix un concepte d’amistat que va més enllà del que el terme comprèn. La Xènia. Em permetré agafar-li en préstec un bocí de la seva història....

Aquest passat estiu totes dues compartíem aula, fèiem de mestres a petits noiets que no arribaven als onze anys, Alhora, totes dues compaginàvem feines a les tardes per la qual cosa, tot el dia estàvem ocupades. Jo passava les tardes fent ràdio i ella en un restaurant. El tema és que ella només tenia els dilluns de festa i tot i viure amb la seva parella, el Vicenç, pràcticament no tenia temps per veure’l:

- Hola guapa!

- Hola guapo... (amb veu de cansament)

- Ha anat bé el dia carinyo?

- Si, si... però molta feina...

- Doncs descansa que demà hi tornes.

És clar, aquesta sensació a mi em produeix una certa impotència, ràbia de no poder tenir una màquina del temps amb un botó de pausa. Ja sé que no podem tenir el control, ja sé que tots podem estar a les dues bandes, a la de la Xènia i a la del Vicenç, que tots tenim poc temps... Però igualment la sensació es presenta. I en aquest sentit vull referir-me al que la Xènia em deia: “ És que no podem ni parlar! No coincidim en el temps! I quan trobem el moment, potser l’explicació “ja no ve a cuento””.

Us he de dir que últimament he pensat molt aquest tema, he reflexionat sobre les paraules de la Xènia perquè a vegades jo també tinc aquesta sensació.

Vivim tant a la nostra que a vegades no ens n’adonem de com n’és d’important pels que ens envolten prestar-los atenció, prestar-nos a l’escolta activa. A vegades és preferible prestar atenció a aquests petits detalls que poden ser grans quès per als altres. A vegades és preferible “abandonar” uns minuts la idea de “jo no deixo de fer el que vull per ningú” perquè a vegades, ser flexibles i tenir vista poden ser elements claus per a l’existència. Crec que cadascú de nosaltres hauria de veure que, a vegades, això resulta clau.

I no vull que tot això s’entengui com a “haver de deixar de fer el que m’agrada” o potser “a vegades m’han comentat aquesta sensació però jo ja faig tot el que puc i dedico quant temps tinc” (Eh, Sel...? ), simplement el que voldria és obrir la reflexió. Per mi és un tema de cura, de tenir cura d’aquests petits detalls, de tenir cura de retallar la distància, de tenir cura i potser de ser conscients evidentment de que no sempre és possible tenir a les persones que ens fan falta –aquí ja parlaríem del ser un mateix i no necessitar als altres per sentir-nos feliços, perquè nosaltres mateixos hem de crear sols aquest estat; entraríem potser a parlar de cordialitat, de fer-se present... (sense entrar en temes de dependència ni molt menys)-, però crec que a vegades l’ésser humà també ha de veure que és un ésser emocional i que sovint és bo que obri els ulls i vegi que la necessitat també és un dels elements vitals de la nostra existència i que potser, contradient al pensador, no sempre l’home és un llop per l’home.

Límit

On arriben els nostres límits? On arriba la paciència humana? Què som capaços de suportar? No m’agrada usar el plural o parlar de termes genèrics, de generalitzacions. Estic aprenent a no fer-ho, però en aquest cas crec que, apartant el que puguin significar per a cada persona termes com límit, paciència o suportar, tots ens hauríem de fer aquestes preguntes.

Aquests últims dies he estat reflexionant precisament aquestes preguntes. A nivell personal i per experiències del meu entorn crec que el límit, la paciència o l’aguantar certes coses són idees que tenia mal enteses. Estava disposada a regalar talent i quan dic talent puc referir-me simplement a temps personal. Temps de convivència, de companyia, d’escolta... i el temps és una idea buida, no podem comprar-lo ni vendre’l, no podem agafar-lo i posar-lo dins una capseta. Ja els romans van establir els calendaris i a nosaltres ens van vendre la idea de que tindríem una cosa anomenada dia i que aquesta cosa tindria 24 hores per omplir. D’elles n’hauríem de dormir 8, treballar-ne 8 més i gestionar les que ens queden al nostre gust.

Aquest any el meu temps o la meva divisió a tres bandes comença a veure’s una mica afectada. Treballo les vuit hores, podria dir que intento dormir-ne vuit més (tot i que la lectura, l’estudi per gust i l’escriptura sovint no em conviden a fer-ho) i en tinc vuit més per aprofitar de la manera més plaent per mi. Aquesta idea d’usar la resta d’hores de la manera més plaent és certa i no ho és tant. Per una banda és evident que cadascú tria què fer amb aquestes hores però també és cert que sovint el temps personal està relacionat amb un temps social, un temps familiar, un temps d’amics, un temps d’activitats lúdiques, un temps d’estar amb la parella, un temps de recolliment... som lliures d’incloure el temps personal o millor dit d’usar-lo com a metamorfosi o part dels altres temps. Tot i això i per més que intentem tots plegats de fer de Gregors Samsa... a vegades no surt tot com nosaltres voldríem: programem una cita i a l’últim moment s’anul•la, ens proposem una sortida i aquell dia plou, quedem amb algú per tenir una interessant conversa i apareix alguna persona més, anem a algun lloc i arribem tard, agafem un bus i passa abans d’hora...

És clar, tenint en compte això, depèn de nosaltres el temps? Podem fer el que ens plagui, sí... però quan aquest temps l’apliquem a altres persones o factors hem de ser conscients de que pot sortir bé o pot no fer-ho. No sé què és o com n’és d’important el temps per a vosaltres però per mi és clau. Aleshores em fa sentir malament, i em desperta una sensació de amb perdó “Casumseuna” quan alguna cosa programada em surt fora de l’agenda. Sé que tinc dues opcions, sé que puc anar més a la meva i suposo que tots hi podem anar i tenir paciència fins a cert punt, però també sé i de fet és on vull anar a parar, que les persones som capaces d’entendre què és important i què no ho és per les persones que ens importen i que ens envolten. Per això considero, fent-me les preguntes de l’inici, que si tots ens posem d’acord i mirem de gestionar el temps que tenim, les coses poden sortir millor.

Estic segura que molts pensareu: si... és clar... però que passa quan jo vull fer A i una altra persona vol fer B? Quan jo em vull llevar d’hora per anar a fer footing i la meva germana vol dormir com una marmota? Bé... tornem al tema d’abans: Consens. Pla d’acció.

No és tant fer i fer constantment o compartir el temps, es tracta de gestionar-lo millor. Per totes bandes. Ens queixem de que mai tenim temps, i jo penso: potser ens hauríem de queixar perquè no sabem gestionar el temps que tenim, i aleshores els plans no surten, el temps s’acaba perdent i les sensacions de mal humor comencen a créixer. Siguem més amos del nostre temps i si decidim compartir-lo, arribem al consens.

domingo, 11 de octubre de 2009

Pròxima circulació per via 1, Rodalies, amb destinació...?


Alguna vegada heu sentit impotència? Però impotència de veritat, d’aquella que et crema per dins, que t’apaga la mirada, d’aquella que crema foc i desapareix pel rostre en forma d’aigua...A vegades em pregunto per què? I no, no penso fer un escrit de queixa dramàtica ni fer cap mena d’esbós de Romanticisme, simplement necessito llençar preguntes a l’univers, necessito mirar al meu voltant i crida per què? Perquè passen certes coses que no entens per més que et preguntis.

Aquest cap de setmana he estat en un seminari sobre Lliçons de Transformació Profunda i realment he vist coses al·lucinants. Un dels temes més interessants ha estat la lliçó de les causes del patiment. La primera és que patim perquè el món sovint no gira com nosaltres voldríem, perquè no hi som sols, perquè encara no tenim l’elixir per col·locar l’etiqueta “jo sóc de sucre” a la nostra persona i perquè la nostra voluntat no es complirà com la que sempre es compleix en el tant conegut vers eclesiàstic. També patim perquè igual que l’energia, les coses també es transformen, canvien a cada moment i nosaltres, o si deixem la generalització, almenys jo em vaig fer sota la doctrina de que si... és clar que la vida evoluciona... però ostres! Si una cosa funciona, perquè canviar-la! I també sota la doctrina aquella de... cuida el que tens, no hi ha res millor! No ho perdis! És realment complicat a vegades fer l’exercici de ser fort i saber que res és per sempre i que la vida passa i amb ella passen totes les coses, que com deia el poeta el tiempo pasa en la tarea de su propio pasar. Cal ser conscient d’això per més que profundament desitgem potser que els fills no creixin i no deixin mai el món feliç de la innocència, o que la feina fantàstica que tenim no s’acabi, o que aquella àvia que ens ha vist créixer mai se’n vagi, o perquè la personeta que estimem sempre hi sigui... I cal ser conscient, i ho dic per pròpia experiència, de que el canvi hi és i que amb ell hi és la llibertat personal de cadascú. Ningú té el control de l’univers ni les indicacions dels camins dels altres. Ara bé, tots tenim les rendes per fer-nos responsables de l’única cosa que realment és exclusivament de cadascú: la vida personal De fet, jo sempre he tingut aquesta idea a dins però sincerament, em feia i encara en certa manera em fa mal enfocar-m’hi. Sé que possiblement és la millor opció per ser més feliç ja que pensant d’aquesta manera ens preparem, som conscients i gaudim més el present.

Però tot i això, i exercitant la meva trajectòria, també sóc conscient de que a vegades aquest pensament m’ha fet sentir la impotència de la que abans parlava. He perdut a persones importants, he vist la mort d’éssers que havien estat pilars del meu dia a dia, he viscut experiències desagradables, he viscut el desengany, he viscut la decepció. I evidentment que totes aquestes sensacions han passat, el temps, les circumstàncies, el canvi... i totes les grans invencions del llenguatge que hi vulgueu afegir.

I molt sovint, sobretot en els últims dies he tornat a sentir la impotència. La impotència i la decepció amb mi mateixa. Fa més d’un any va creuar-se o millor dit, va passar un tren de rumb indefinit per davant meu. I es va aturar, amb una forma difosa, obscura, però amb una sensació còmoda, no del tot incòmoda, misteriosa, però sobretot sorprenent. Tenia poc temps i tenia l’opció d’agafar-lo. El peatge era diferent a tots els peatges coneguts fins al moment: destinació desconeguda, possibilitat de desviament, possibilitat d’accident greu, possibilitat de viatjar sovint sense conductor, sense revisor... però possibilitat de paisatges meravellosos, d’aturades i moments increïbles, de vagons cada cop més fantàstics, de racons inhòspits, de caliu, de confiança.

La decisió era clara, no sabia on anava el tren, no sabia ni tan sols si es mouria de lloc, i només sabia que tenia dues opcions: pujar amb tot el que això comportava o deixar-lo passar.

Vaig pujar.

I vaig viure constantment creient en el recorregut sencer, constantment amb la il·lusió de que el trajecte no s’aturaria, de que el tren seguiria sentint-se més part de mi i jo més part d’ell. I el tren corria i corria... i jo em sentia molt bé.... fins aquest moment... fins avui que realment tot s’ha tornat confós i fosc.

Avui s’ha fet de nit.

I no sé què li ha passat al meu tren. No sé... perquè ara s’atura? Potser ha de descansar? Potser em depara un paisatge increïble...? Potser no em vol portar mai més? Entenc el canvi, entenc que el tren pugui voler deixar de circular... però també contemplo una altra visió. Jo sé que vaig pujar al tren perquè no va aparèixer perquè si davant meu. I sé que el tren ha viatjat feliç i orgullós, com els típics trenets dibuixats als llibres de nens... i per aquesta mateixa raó, com un nen, aquesta nit continuo dins el tren. I miro al cel amb cara de no entendre massa ben bé què és el que passa. Amb impotència perquè no sé si el meu trenet continuarà sent el més bonic de cada estació.

sábado, 3 de octubre de 2009

“LA VIDA ÉS UN JOC QUE NOMÉS DEMANA SER JUGAT”


Aquest migdia, després de treballar he anat a fer un tallat com sovint faig, acompanyada d’un bon llibre. He estat llegint i a l’entorn s’entrecreuaven diferents converses, entre elles tres de força curioses de les que només he collit algunes frases que si em permeteu la llicència, plasmaré aquí.

Una deia “alguns estan de xaxa i altres estan de XÀXARA...” evidentment aquesta frase venia del cambrer, ja cansat de passar la fregona com cada dia, amb la mateixa galleda de cada dia i sobre el mateix terra de cada dia.
L’altre frase venia d’una conversa entre dues dones, es donaven una notícia una a l’altra: la família s’havia d’ampliar, un nou fill estava per venir! La receptora responia amb un gran somriure a l’emissora “Oh! Aquesta notícia sí que és tota una IL·LUSIÓ!”.
La darrera frase ha sortit d’una conversa entre dues amigues parlant possiblement d’un trencament amorós. Una deia a l’altra: “Només et queda una opció, TIRAR ENDAVANT”.

Les tres converses m’han impactat força i potser la de l’embaràs, en major mesura. Una nova vida, i tota una IL·LUSIÓ. He pensat en els bebès, en els nens, en el que els caracteritza, coses tals com la innocència, la vida i el camí per endavant, la il·lusió i el joc feliç. En aquest punt he recordat una frase que vaig llegir un bon dia i que ràpidament vaig emmagatzemar: LA VIDA ÉS UN JOC QUE NOMÉS DEMANA SER JUGAT.

Si ens parem a pensar en termes, la paraula IL·LUSIO prové del llatí ILLUDERE que, en el seu origen, té el verb LUDERE és a dir JUGAR. La il·lusió prové del joc i el joc s’enriqueix de la il·lusió. Per tant, si la vida és un joc, també és il·lusió i en ambdós casos, només podem dur-lo a terme, JUGAR.

Aquesta reflexió l’he enllaçat amb la tercera conversa “tirar endavant”. El cert és que per mi, més que “tirar” endavant cal ANAR endavant. No és necessari enfocar-se en el resultat, és molt millor enfocar-se en el procés, no és necessari fer més important la finalitat que el joc en si perquè aleshores, pot esfumar-se la il·lusió.

Tres històries, tres pensaments i una conclusió. La vida és un joc que només demana ser jugat. I això és el que faré jo ara mateix: DEMANAR
- Un altre sucre, per favor!

(Si més no, sempre és millor donar un toc de dolçor a cada partida ;-) ).